Las vueltas que da la vida. La rueda de la vida.
Cómo imaginar, cómo intuir, cómo prevenir. Cuando tenemos un karma que acreditar, cuando a los venenos aún no los hemos remediado, esperamos sutilmente al costado de la ruta? Nos paramos con firmeza y seguimos camino?
Sentir riesgo en el propio hijo es un sentimiento inexplicable. Que amenacen la salud de una criatura de 3 años no tiene sentido, no tiene argumento válido. Qué karma es ese que toca diluir, aminorar?
Una madre defiende a su cría con garra, diente, alma, cuerpo; con la vida.
Hoy mas que nunca sé: la familia nada tiene que ver con la sangre. El peor enemigo puede tener la misma sangre que tu propio hijo, puede inclusive parecerse fenotípicamente… pero tan lejos en escencia, en pureza, en alma.. en corazón.
Son tiempos duros, caminos pedregozos y batallas por venir. Pero una madre lucha, no hay duda.





