Monthly Archives: March 2010

Ser madre II

Mamá es pianista. Nunca la vi tocar.

Del piano en casa me acuerdo de Eugenio, el masajista. Y me acuerdo de su nombre porque es como el mío, solo que masculino. Me acuerdo que Eugenio tocaba el órgano del living room de casa, antes de subir a dar un masaje al cuarto de mamá y papá.

Mirando de reojo para ese pasado, todo parece hasta normal. Pero en detalle llega a ser bizarro.

Me acuerdo que una vez me lastimé saliendo de la bañadera del baño que era de mujeres. Mas grande, creo que con algun tono rosado. Lo que mas me acuerdo de ese evento, mas allá del dolor del accidente en si, fue que gané el derecho de dormir en la cama de mamá. Al lado de mamá. Es muy probable, y nuevamente mirando de reojo a ese pasado, que  mi placer al dormir con mi hijo al lado – siendo que el gurí ya tiene 4 años – tenga mucho que ver con el recuerdo y la emoción de dormir con el calor de mamá cerca.

Me acuerdo mucho de un día que me tocó pasar todo el día con ella. Otra desgracia con final feliz. Esta vez lejos de Acassuso, en Bariloche. Y en pleno invierno, mis hermanos todos en el cerro Catedral esquiando,  y yo me quedé afuera del evento porque no tenía pantalón para esquiar. Mamá me llevó a comprar uno en el primer día de la temporada nuestra allá. Recuerdo ese día con detalle, mi placer y alegría de nuevamente ser la del honor de estar a su lado sola. No sé si hablé mucho, nunca patalié por su atención. Pero siempre gocé cada segundo que  fui agraciada con su presencia imaginando ser única hija.

La veo y me veo en muchas cosas. Yo tuve suerte de haber sido su hija, y de haber nacido en la época que nací. De haber nacido hija # 8. De haber nacido cuando la experiencia de mamá ya era sabiduría. Tuve suerte de haber nacido parecida a ella, aunque ella siempre me dijo que es mas linda que yo. A lo que en el mismo tono jocoso le he respondido que es cierto, pero que yo soy mas inteligente. Puede ser que lo sea, pero su altruísmo, su generosidad en literalmente sacarse la comida de la boca para compartirla con cada uno de sus 8 hijos, de haber dejado su vida relegada a segundo, tercer, último plano por sus hijos y marido, sobrepasa cualquier inteligencia que pueda que le supere. Ella es un ser celestial, hermosa.

En silencio he admirado y amado a mi madre desde la barriga. Quice ser su hija desde antes de entrar en su barriga.  De ella aprendo, sigo aprendiendo, tanto. Y eso que las opiniones son tan distintas. Tan lejanas las realidades.

Mi mamá es, y será, la mejor del mundo. Y eso que nunca la vi sentada enfrente del piano.

Brasil

Hace 10 años podían preguntarme la lista de países donde me iría a vivir.

Brasil no estaría en esa lista.

Bicho de montaña se nace, bicho de frío y de distancia. Acá, en Brasil la gente tiene una idea del espacio distinta, cercana, calurosa y hasta demasiado personal, invasiva a veces.

Hoy fue un caso en una entrevista de trabajo para profesora de inglés, donde yo iba a conocer esa candidata, a escuchar su inglés y dar una opinión. Llegué como se llega a cualquier lado y,  por algún motivo desconocido para mi, las personas en la sala se sintieron amenazadas. Será la forma de caminar, no sé. Como cosa lógica pregunté porque para una entrevista de trabajo de profesora de inglés no se estaba hablando en inglés. Es cosa de brasileros, me diría la jefa, una argentina expatriada hace 33 años en Brasil, acá la gente tiene vergüenza de hablar en otra lengua. “Cómo?” me pregunté. Estoy en el hueco equivocado, me realicé.

“Es que vos llegás con toda esa actitud, y exigiendo que se hable en inglés”.

“Pero es que es una entrevista para profesora de inglés, no es lógico que veamos como habla? ”

“Habla muy bien, no te parece?”

“La verdad no sé, pedi que habláramos en inglés, todos me miran horrorizados, se sienten amenazados.. solo hablé 3 palabras y la verdad no me pareció nada del otro mundo” Tal vez sea cierto que me preocupe demasiado por lo que no me incumbe. En cambio ella prefirió pensar que soy prejuiciosa. Sin palabras.

Brasil creció en mi. Estando afuera entendí muchos porqueres de quehaceres y deberes de los vecinos de otra lengua. Porqué no protestan en masa? Muchos años de dictadura? Son toquetones, pero individualistas. Pero cómo son de organizados!!! Y ni se dan cuenta de eso!!! Cómo son de trabajadores, cómo son de comprensivos cuando se los para uno a uno. Cómo son hechos en masa, pero el destacado le saca añares a cualquier destaque equivalente en otro suelo.

Los brasileros me caen bien. Amén de su ímpetu consumista e individualismo exagerado generado por los organismos de control de masas.

Me caen muy bien, punto.