Monthly Archives: February 2011

Friendly Owner (Colombia, parte 2)


Te acordás cuando leí Friendly Owner en el Lonely Planet?
Te acordás cómo nos reímos?
Te acordás cuántas veces te lo repetí para arrancarte una y mil sonrisas?

La primera vez que puse mis pies en aquel legendario y famoso hostel, vos no estabas. Estabas de viaje, como siempre. No sé donde. Era mi primera vez en aquel país que había endulzado mis oídos con vallenato una tarde perdida en Buenos Aires. Si, fue el vallenato lo que me puso una flecha indicando hacia el norte del continente. El país con el punto más al norte de Sudamérica en el Cabo de la Vela. Un país que se convertiría en mi patria adoptiva, en mi patria de corazón.

De esto ya son mas de 10 años, unos 12 tal vez. “The Fruit Palace” eran las páginas que mejor describían lo que los viajeros aventureros sentíamos cuando nuestros amigos y familiares nos preguntaban sobre Colombia. Nada tiene que ver con la Colombia post – Uribe que hoy atrae miles de turistas “monos” y “gringos”, empresas internacionales ávidas de inversión, y el suspiro de nostalgia que vos y yo soltamos cuando recordamos las calles de la Candelaria vacías de extranjeros, y llenas de una rara mezcla de artistas y estudiantes.

Hoy son decenas de Hostels y miles de extranjeros. Hoy vos seguís siendo aquel friendly owner de siempre, pero sos mi parámetro. Cuando pienso en mi patria de corazón, pienso en 3 años que me formaron para el resto de mi vida y que endulzaron aún más mis oídos con su “quihubo”, “marica” y “qué más” tan típico de rolo. Y los rolos que engatuzan al español volviéndolo la lengua más bonita gracias al acento que articulan.

Cuando pienso en vos, sé que estás en Mompox. Si me pasa algo, cualquier cosa, sé que estás pensando en mi. Cuando pienso en todo lo que aún falta por hacer acá en el sur, barro con agua y jabón toda nostalgia y deseo de mochilear hacia el norte, porque sé que allá está mi raíz, mi cable a tierra.

Te debo, nos debemos, horas de conversa. Tantos pensamientos cruzados de lado a lado del planeta se deben un tiempo en paz y calma. Fueron tan pocas las palabras expresadas hasta ahora, tan pocos los momentos vividos, que va llegando la hora de un tiempo sin minutos, ni distracciones.

Fiendly Owner, querido ser, vos sabés, sin necesidad alguna de palabras, todo lo que significás para mi.

En la espera, para un amigo.


Sentada en la recepción dormía de ojos abiertos.
LLegaba el final del día, y quedaba un respiro más, un esfuerzo más.

Pequeño aquel esfuerzo, si.
Seguía sentada en la recepción, leía “Howl” de Allen Ginsberg, y dormía entre línea y línea.
Tamaño esfuerzo para que la recepcionista no notara que me dormía,
para que nadie conocido pasara y viera que mi cuerpo ese día no daba un paso más.

Seguía en la dulce espera, fueron unos 40 minutos,
en el delirio del cansancio deseaba que fuera una buena clase.
La habría preparado hace mucho, pero las neuronas comenzaban a fallar.

La sinopsis comenzaba a generar un cortocircuito,
cuando el caballero llega: “Ready, let’s go”.
Suficiente para percibir que no era su día tampoco, o su momento.
Dos seres en estado catatónico de cansancio,
uno intentando enseñar, el otro aprender.

Ready no, estás ausente. Jamás te había visto tan lejos y abatido.
Cansancio?

Espero, caballero amigo.
Cuando estés ready, aqui estaré.

Tu mundo

Un mundo que pareciera real
Personajes de publicidad de familia moderna y de suceso inmediato
Una fortaleza con semblante de importancia, limpia, verde y de sonrisas ajenas

Ellos posan felices, objetivos concretos, sólidos
Mujeres exitosas, hombres poderosos, niños de cotillón
Brillos, oros, platas y metales, todos plásticos

De aquel reino pareciera que se llega para no caer

Es el punto más elevado del palacio,
el que más dura, el que más brilla y más engaña
Engaño interior, fortaleza de humo blanco

La caída duele mucho
y los dioses no lo saben, aún.

Não tenho amigos verdadeiramente íntimos, e mesmo que houvesse um amigo íntimo, como o mundo entende, ainda assim não seria íntimo no sentido que eu entendo a intimidade. Sou tímido e não gosto de dar a conhecer a minhas angústias. Um amigo íntimo é um dos meus ideais, um dos meus sonhos, mas um amigo íntimo é algo que nunca terei.

Fernando Pessoa, Apontamento escrito em Inglês, 25/07/1907

Padre, papá, pai.

“Kadé meu pai?” fue lo primero que preguntó.
Y no pude sino sentir mi ser cubierto de ternura y alegría. Abre sus ojos, da un abrazo en su madre y busca al “pai”. “Kadé ele?”

La definición de buen padre sería…? Existe? Aquel que soñó con serlo? Aquel que planea el segundo con dos años de diferencia con el primero para que no tengan mucha distancia? Aquel que esto o lo otro?

Aquel “kadé meu pai?”, MEU pai, me transportó al momento en que supo que sería padre: él seguramente no se acuerda, pero combinado a una expresión gigantesca de sorpresa, su cuerpo todo se iluminó de paz y alegría.

“No solo lo quiero, sino que quiero estar cerca para criarlo” fueron sus primeras líneas. Y lo logra, lucha, ama…

Aquel primer abrazo de la mañana simboliza algo simple: su éxito rotundo como padre, papá, pai.

El mejor del mundo, eso seguro.