Adiós, maestro.

Suspiro de nostalgia de aquella vez que decidí mandarle una carta de agradecimiento por su apoyo a la juventud. En aquella época yo hacía parte de esa juventud, y sin sus palabras, maestro, el camino hubiera sido mas sinuoso aún.

Sin sus palabras, sin su sabiduría, la vida hubiera comenzado mas tarde. La conciencia hubiera demorado más en pedir permiso, el planeta estaría dando vueltas en cuadrados y yo ni enterada.

Gracias por todo y hasta siempre, maestro, Ernesto Sábato. Lo lloro, porque usted fue mi compañero de mesita de luz por muchos años, porque usted me calmó cuando me sentí perdida, por su coraje de admitir cambio y animarse a la vida.

Se fue otro héroe.

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Advertisements
%d bloggers like this: