Monthly Archives: August 2011

1984 moderno

Qué sería del libro 1984 si fuera escrito hoy?

Acabo de leer las nuevas propuestas de privacidad de Facebook, hoy por la mañana leí un artículo del Google Street View Project en Amazonas y me pregunto si soy la única que se siente ofendida con semejando menosprecio a la inteligencia humana.

Pienso y pienso y la conclusión es simple: no, el aprovechamiento se debe a la velocidad en la que vivimos, no tenemos tiempo de pensar. Pero si mas de uno analizara la frialdad y obviedad con la que somos presentados a estas “nuevas” propuestas de lavaje cerebral absurdo y evidente, no me sentiría un alma perdido en la jungla de cemento. Habría seguramente mucha gente en mi lugar.

Hacia le mismo destino de pensamiento me encontraba, cuando la evidencia empírica chocó de frente con mi conclusión, haciendo de ella trizas. El ejemplo que acabó con mi esperanzosa resolución tiene que ver con una empresa en donde todos los directores que rodean al dueño solo copian, piensan, hacen, respiran lo que su jefe manda. Si, usted me dirá que es siempre así, a lo que le respondo que de un comportamiento repetido a un comportamiento copiado, como robot, como androide sin pensamiento, como el ejemplo de carencia de identidad llevado al grado máximo, hay una gran distancia.

Entonces, sumergida en estos debates internos, solo restó hacer uso de estos ejemplos material para mi segunda novela. Será publicada en portugués también, pero ellos no leen. No pueden.

Je manque tu, et je ne sais pas pourquoi

Situación:
Encuentro casual afuera del estadio, carro compartido de chofer de ocasión y compañía agraciada por la luminosidad.

Personajes:
El tipo en cuestión super producido – la cena a posteriori impone el requisito. La tipa no se sorprende, pero suspira como quien dice “ay.., pero en fin”.

Un toque en su cabeza ya que ella espera acuclillada. Antes a penas había esbozado una mirada para percibir su llegada al punto de encuentro donde los cuatro saldrían, de donde partirían hacia sus destinos.

“Vamos.”
“Vamos, si. Qué tal, eh?”
“Qué jogo ruim”
“De terror”.

Cirscunstancia principal:
Ella y su escorte, él y el suyo. Todo el mundo adentro del coche. Vamos, si. Él se baja primero, ella sale para cambiar de asiento y acontece aquel segundo que parece eterno.
Se miran, tal vez fuera una fracción de segundo, pero una mirada que fue profunda, un silencio ruidoso y lleno de mensajes. Las palabras no se pronuncian:

“Qué bom te ver, sempre”,
“Si, inclusive bajo las cirscunstancias mas inesperadas, menos propicias y fraccionadas, que placer esta milésima de segundo”,
“Sim, adorei te ver, tu é linda”.

Final:
Lejos de la mente, visto por fuera, un simple chau.

Beautiful

Suena Beautiful

Obligada nostalgia imaginaria y silenciosa
Las palabras que no fueron dichas,
que fueron pensadas, sentidas

Obligado ejercicio de olvido
Cuesta, parte cada pedazo del que late, de a poco,
en pedacitos se hacen trizas

Entra, pasa por la puerta, entra, querida
Ella duda
Las puertas están abiertas de par en par
Las palabras fluyen en un mar de melodías,
en silencios barullentos
Palpites de miradas y sentimientos

La puerta se consigue ver abierta a lo lejos
Anima un paso tímido, pequeño
Un gesto que la llama, que la entusiasma
Vuelve a dar otro paso, esta vez más seguro,
con el mismo pie, pero fuerte, firme
Y otro, se acerca

Duda nuevamente estando cerca
El palpite aumenta, da miedo
Insegura vuelve a encarar la caminada
Esta vez toma su mano,
protegida, sonriente

Llegando, atravesando, la luz y el calor en segundos se deshacen.

We don’t have to live in a world where we give bad names to beautiful things.

We are trodden down anyway.

(tenías razón, no se puede confiar en nadie)