Ella se quedó parada quieta, observándolo de lejos.
De sobretodo al cuerpo, cabellos sueltos, su rostro inexpresivo con los ojos sin parpadear.

Pensó, sintió, que esos pocos minutos fueran horas, meses, siglos.
Veía todo en camara lenta.
Había llegado hasta allá,
De lejos,
Con su valija llena de novedades e ilusiones.

Y lo observaba. Tan lindo él.
Tan distante.

No se lo que te pasa, pensó.
No puedo preguntarte, sintió.

Quisiera mantenerte allá arriba,
Donde me pediste no caer.

Talvez ella era demasiado apasionada por todo. Demás.

Lo observó.
Él no notó su presencia. ¿Se habría olvidado?

Ella continuó unos minutos mas,
Horas, meses, siglos.
Con un nudo en el estómago, que subía a la garganta, parpadeó y dio media vuelta.

Caminó por el pasillo que la conducía a la puerta.

Advertisements

One thought on “

  1. beto says:

    Huantar
    Sigues mítica, misteriosa, caprichosa, bella, eterna.
    En medio de una convulsa charla de café de miles, te reconozco.
    “Eres Huantar?” Pregunto curioso.
    Y desapareces el puñal, devoras los demonios.
    Sonríes y me desnudas siempre.
    Mi Huantar.
    La andina, la de montañas.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Advertisements
%d bloggers like this: