Monthly Archives: March 2017

Se fue y se va

Él apagó su vela,
ella mira el humo que quedó.
No quiere más,
llora y lo extraña.
Sus 62 años de historia
pasan como relámpago en su mente.
Lo amó, ama y amará.
Son la mayor historia de amor,
de aquellas de novela,
de las que vemos en películas.
Él se fue,
ella se apaga de a poco,
se quiere ir con él.

(Mami, como te entiendo…)

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Ciclismo urbano, 2da parte

Los viernes el motorista te encierra
Se multiplica en cantidad
Se expresa en velocidad
Se descarga en intensidad.

Los viernes el ciclista urbano,
en Porto Alegre,
aumenta sus reflejos
respira ondo en cada pedaleada.

Los viernes,
en Porto Alegre,
el ciclista urbano agradece
llegar a su destino en paz.

Espero

Espero nunca
nunca
nunca
jamás
tener la necesidad de maquillarme, producirme y contratar un fotógrafo profesional para sacarme fotos y exhibirlas en Facebook.

Y vos, y tu verdad

Abro los ojos al mirarte
para que sepas que te escucho
Te miro porque te entiendo
Escucho porque es tu verdad

Escucho tus palabras
veo y siento tu universo
me estremece pensar que te haya hecho mal
que mi compañía haya sido un pesar

En estos versos no interesa mi versión
no será acá donde comience por mi
ni será así que aprenda a escuchar
para poder ver transparente tu verdad

Te miro en silencio
me paro firme, fría por fuera
expreso temple de fuerte y distante
pero quiero saber como estás

Porque a veces te extraño y no sé porque
talvez sean esos momentos de segundos
de un atardecer cualquiera en el Guaíba
o una poesía que te recuerde a mi

Te escucho
y por mas que mi versión sea otra
lamento que me hayas sentido lejos
enojada, fría, agresiva por nada

Lamento que no haya sabido
colocar distancia cuando debí
abrazarte cuando me herí
escucharte más cuando sentí

Hoy no interesa mi versión
hoy es la tuya
es mi disculpa por no haber sabido saberte
cuando más cerca quisiste estar.

No sé ser mujer

No sé ser mujer,
porque cuando digo no es no,
y cuando digo si es si.
No sé ser mujer,
porque con 40 años aún no sé maquillarme,
porque tambaleo con tacos altos,
porque sufro para comprar zapatos.
No sé ser mujer,
porque no sé seducir,
porque prefiero leer a que me lean,
porque voy a la cancha sola,
porque armo y cargo mi mochila de escalada.
No sé ser mujer,
porque pago mis cuentas,
porque no me desvela la soledad.
No sé ser mujer,
porque no lloro cuando me golpeo,
y no juego a ser víctima.
No sé ser mujer,
porque me gusta la política y la geografía.
Porque no sé caminar dentro de un shopping,
porque no entran casados a mi cama,
porque elijo quien entra en ella y cuando.

No sé ser mujer,
nascí libre.

Cuando Somos Libres

Ella me pide upa, colo en portugués
que no la quiere nadie y se siente sola.
Yo le respondo lo que pienso,
que son pocos los que conozco tan enteros,
tan valientes
tan reales.

Al mismo tiempo recibo una poesía de Saramago  de mi amigo.

¡Y qué poesía!

Pienso cuanto tememos a la libertad.
Pienso cuanto papá me enseñó a ser libre.
Pienso cuanto mi amiga tiembla al pensarse libre, cuanto se escapa de su propio ser.

Pienso y siento.

Siento aquella vez,
en un gomón en medio del Nahuel Huapi,
tenía ¿12 años?,
y papá para el motor y nos dice a los tres:
“¿Escuchan algo?”
Silencio.
“¿Ven este paisaje hermoso?
En Europa es igual, pero ¿saben la diferencia?
Acá estamos solos.
Esto es nuestro.
Nuestro país. Y tenemos paisaje y naturaleza solo para nosotros”.

Y con eso,
con poco.
Con silencio,
lago y montañas,
una tarde en la Patagonia,
hace tanto,
él con su libertad y desfachatez,
me enamoró de la tierra.

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