Pobre

La muerte de pobre ni siquiera registra una frase en Internet.

Muerte de pobre es invisible,
Esperada.
Olvidada.

Ella me recuerda a ella

Ella
La miro y su sufrimiento es obvio
Aparente
Latente, externo e interno.

Ella que fue radiante,
Seguramente.

Ella que prometió talento,
Probablemente.

Ella que vomita angustia,
Que carece de palabras,
Que no domina su lengua,
Que no entiende ni lee a aquel que usa y abusa su alma,
Que la explota
Que le miente
Que chupa su energía.

Ella me recuerda a aquella otra ella,
También bulímica;
También abusada,
También ciega por un demente.

La pasión de lo necesario

En la vida
Como en los videogames
Pasamos de fase
O no
Dependiendo de la dedicación, alegría y/o intensidad

Next level is here =)

En todas partes

“Hola. Acabo de volver de una feria de libros, en una calle bonita (…). En muchos de los libros te veía en las portadas, en los títulos de algunos libros. Estuvo emocionante.

Porque te veo por todas partes, también en una feria de libros, también en los títulos, las portadas. La cabeza se me gira, el ojo se me va.”

(y que hacen los poetas, de acá y allá, con las imágenes en todas partes?)

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Rupi y sus verdades

“é preciso ter elegância
para continuar sendo gentil
em situações cruéis”

abro el libro aleatoriamente
cualquier página
cualquier párrafo
cualquier poesía

cualquier cosa de Rupi Kaur
estremece
toca
tambalea
cachetea
fortalece
amanece
agradece
resplandece

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Lo que si somos

Una relación
de lunar gemelo en el ombligo
de explosiones
de silencios
de confindencias
de risas
de mates
de leves chanchadas (solo nuestras)
de pedaladas cualquier día a cualquier hora
de peligros
de alegrías
de mentiras por si acaso
de verdades de verdad:

la relación mas estable
y menos definida.

(de todas)

Lo que no somos

¿Tenemos que explicar lo que no somos?

Bah. No. 

Tipo…

Ni a palos. 

(¡Dedo del medio con el mayor ímpetu y alegría a lo que no soy!)

Estos días de nosotras

Una vez, uno de esos amigos de la vida,
de esos amigos de para siempre,
me dijo que esos días de nosotras no deberían doler,
que mas normal sería que no nos cambie nada,
que si quería me ayudaba con su medicina a pasarla mejor.

Pero esos días de nosotras,
que tantos exabruptos y arrepentimientos me han costado,
también me ahogan en un profundo existir.

Así como me gusta,
en el balcón hoy (infelizmente) sin mi mejor amiga la luna,
me siento a un costado de la vida a sentir,
a observar,
a entender.

Hoy lo extraño a papá,
me doy cuenta que cuando vuelva
no lo volveré a ver.
Porque siempre me iba
y sabía,
que al volver,
él estaría.

Hoy sé que estoy lista para tantas cosas,
que tantos obstáculos y piedras se han quedado atrás.

Sé que fui, soy y quiero ser.

También veo,
cuánto el estar así,
lo que defino lista,
me ha dejado vulnerable brevemente,
un poco, talvez,
a abrir la puerta prematuramente.
Por un deseo,
quien sabe,
por un estar,
ser,
sentir.

Cuando miro al Chino,
cuando respiro por él, sé.
Sé que no puedo titubear más.
Que ya no soy materia de risa,
ni de juego,
mucho menos de dudas.

En estos días de nosotras,
en estos balcones sin luna,
en estas camas vacías,
en estas épocas,
no deseo que me jueguen más.

¿Porqué Ahora?

Que porqué no antes,
pregunta el brujo.

La musa ríe,
de aquellas sonrisas que solo el buen observador percibe.

En aquella leve y profunda sonrisa yacen todos los motivos del porqué tanto mejor ahora.

La musa sonríe com un dejo de alivio,
alivio del deber cumplido.
Cumplidos los ciclos de lucha,
cumplidos los ciclos de búsqueda interna,
cumplidos todos los esfuerzos
casi sobrehumanos,
llenos de obstáculos por dentro y fuera,
llantos internos,
alegrías efímeras,
con el único y absoluto objetivo de se saber.

Y el objetivo se cumple.
Aqui y ahora.
Hoy.
Un hoy de mucho mas de 24 horas,
un hoy, presente y eterno.
Como el amor por un hijo,
es ahora,
es siempre.

Y antes ¿qué se yo?
Antes dele que sube y baja,
muda para allá,
para acá,
para tantos lados.

“Vos cuidado que un día me enamoro”, le dijo a ese amigo en común.
“No es tu perfil, me quedo tranquilo”, respondió
(triunfante e ignorante)…

Pero eso era antes,
aquel antes de los ciclos.
Aquel antes que a consciencia no se acepta por necesidad.
Sino que se busca la voluntad.

Porque la musa sabe,
se conoce,
no se une por necesidad,
se une por voluntad.

Entonces mejor ahora,
los ciclos del antes están cumplidos,
la cocecha del hoy eterno
es el mejor regalo.

Acontece

(Sos tanto.
Te lo dije esta noche
entre líneas que escribía y borraba enseguida,
una y otra vez.)

En mi cuento no hay búsqueda
en mi cuento no hay vacío
en mi historia,
el corazón late tranquilo.

Mar de nubes, decís
montaña que no atenúa, insistís
neblina que no endurece,
del otro lado estoy yo.

Sabés una cosa?
Voy, así sea a aquella cabaña,
por mas lejana que sea la isla,
soplo la neblina que confunde el camino.

Voy,
porque de tus caminos,
de las opciones,
solo acepto una.

Entro,
me apetece,
me quedo.

Sé que el viaje no se desmerece,
ya que todo lo leído,
imaginado,
conversado,
es real.

(“O que acontece, é que não se pode evitar o que sucede (…).”